jueves, 4 de febrero de 2010

EL LITRE...

Nombre común:
Litre
Nombre científico: Lithrea cáustica (Mol.) H. et A.
Familia: Anacardiaceae


Rama de Litre con frutos maduros

Corteza de un Litre añoso

Nombre común:
Patagua de la zona central.
Nombre científico:
Crinodendron patagua Mol.
Familia:
Elaeocarpaceae

Detalle de las flores de Patagua, Crinodendron patagua

Follaje de la Patagua, con flores maduras y frutos iniciando su formación

Ramilla con frutos en maduración de la Patagua, Crinodendron patagua


Detalle de los frutos maduros de la Patagua (Crinodendron patagua), que corresponde a cápsulas que al abrir liberan a semillas negras pegajosas.

LAS GALAXIAS



GALAXIAS, FLORA REGIONAL, POEMAS



Una galaxia (de la raíz griega galakt-, "lácteo", una referencia a nuestra propia Vía Láctea) es un masivo sistema de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo, materia oscura, y quizá energía oscura, unidos gravitacionalmente. La cantidad de estrellas que forman una galaxia es variable, desde las enanas, con 1026, hasta las gigantes, con 1044 estrellas (según datos de la NASA del último trimestre del 2009).

Históricamente, las galaxias han sido clasificadas de acuerdo a su forma aparente (morfología visual, como se le suele nombrar). Una forma común es la de galaxia elíptica, que, como lo indica su nombre, tiene el perfil luminoso de una elipse. Las galaxias espirales tienen forma circular pero con estructura de brazos curvos envueltos en polvo. Galaxias con formas irregulares o inusuales se llaman galaxias irregulares, y son, típicamente, el resultado de perturbaciones provocadas por la atracción gravitacional de galaxias vecinas. Estas interacciones entre galaxias vecinas (que pueden provocar la fusión de galaxias) pueden inducir el intenso nacimiento de estrellas. Finalmente hay las galaxias pequeñas que carecen de una estructura coherente y a las que también se les llama galaxias irregulares.

Se estima que existen más de cien mil millones (1011) de galaxias en el universo observable. La mayoría de las galaxias tienen un diámetro entre cien y cien mil pársec y están usualmente separadas por distancias del orden de un millón de pársec. El espacio intergaláctico está compuesto por un tenue gas, cuya densidad media no supera un átomo por metro cúbico. La mayoría de las galaxias están dispuestas en una jerarquía de agregados, llamados cúmulos, que a su vez pueden formar agregados más grandes, llamados supercúmulos. Estas estructuras mayores están dispuestas en hojas o en filamentos rodeados de inmensas zonas de vacío en el universo.

Se especula que la materia oscura constituye el 90% de la masa en la mayoría de las galaxias. La naturaleza de este componente no está bien comprendida. Hay evidencias que sugieren la existencia de agujeros negros súper masivos en el núcleo de algunas galaxias. La Vía Láctea, que acoge a nuestro Sistema Solar, parece tener uno de estos objetos en su núcleo.




Barred Spiral Galaxy COSMOS 1161898

Barred Spiral Galaxy COSMOS 3127341

Barred Spiral Galaxy NGC 1300


Distant Spiral Galaxy NGC 4603, Home to Variable Stars

Dust Band Around the Nucleus of Black Eye Galaxy M64

NUESTRA FLORA....


Flora nativa en nuestra poesía y leyendas…
y otras yerbas
La flora nativa se puede observar y disfrutar no sólo en el territorio y en sus ecosistemas, sino también en la cultura chilena. Son muchas las expresiones culturales que tienen como base ciertas especies de flora chilena, o tipos de bosques, cerros, árboles, quebradas, humedales o pantanos...

Desde la conversación familiar rural, el cancionero popular, pasando por leyendas de generación en generación, hasta obras de los más notables poetas ganadores de los premios Nóbel, hay muchas expresiones que rescatan el origen, rasgos o efectos de la flora chilena en las personas.

Oda a la Araucaria araucana
Pablo Neruda

Alta sobre la tierra te pusieron, dura, hermosa araucaria de los australes montes, torre de Chile, punta del territorio verde, pabellón del invierno, nave de la fragancia.
Ahora, sin embargo, no por bella te canto, sino por el racimo de tu especie por tu fruta cerrada, por tu piñón abierto.
Antaño, antaño fue cuando sobre los indios se abrió como una rosa de madera el colosal puñado de tu puño, y dejó sobre la mojada tierra los piñones: harina, pan silvestre del indomable Arauco.
Ved la guerra: armados los guerreros de Castilla y sus caballos de galvánicas crines y frente a ellos el grito de los desnudos héroes, voz del fuego, cuchillo de dura piedra parda, lanzas enloquecidas en el bosque, tambor tambor sagrado, y adentro de la selva el silencio, la muerte replegándose, la guerra.

Entonces, en el último bastión verde, dispersas por la fuga, las lanzas de la selva se reunieron bajo las araucarias espinosas.
La cruz, la espada, el hambre iban diezmando la familia salvaje. Terror, terror de un golpe de herraduras, latido de una hoja, viento, dolor y lluvia. De pronto se estremeció allá arriba la araucaria araucana, sus ilustres raíces, las espinas hirsutas del poderoso pabellón tuvieron un movimiento negro de batalla: rugió como una ola de leones todo el follaje de la selva dura y entonces cayó una marejada de piñones: los anchos estuches se rompieron contra la tierra, contra la piedra defendida y desgranaron su fruta, el pan postrero de la patria.
Así la Araucanía recompuso sus lanzas de agua y oro, zozobraron los bosques bajo el silbido del valor resurrecto y avanzaron las cinturas violentas como rachas, las plumas incendiarias del Cacique: piedra quemada y flecha voladora atajaron al invasor de hierro en el camino.
Araucaria, follaje de bronce con espinas, gracias te dio la ensangrentada estirpe, gracias te dio la tierra defendida, gracias, pan de valientes, alimento escondido en la mojada aurora de la patria: corona verde, pura madre de los espacios, lámpara del frío territorio, hoy dame tu luz sombría, la imponente seguridad enarbolada sobre tus raíces y abandona en mi canto la herencia y el silbido del viento que te toca, del antiguo y huracanado viento de mi patria.
Deja caer en mi alma tus granadas para que las legiones se alimenten de tu especie en mi canto.


Árbol nutricio, entrégame la terrenal argolla que te amarra a la entraña lluviosa de la tierra, entrégame tu resistencia, el rostro y las raíces firmes contra la envidia, la invasión, la codicia, el desacato.
Tus armas deja y vela sobre mi corazón, sobre los míos, sobre los hombros de los valerosos, porque a la misma luz de hojas y aurora, arenas y follajes, yo voy con las banderas al llamado profundo de mi pueblo!
Araucaria araucana, aquí me tienes!
Pablo Neruda

El bosque chileno
Pablo Neruda

... Bajo los volcanes, junto a los ventisqueros, entre los grandes lagos, el fragante, el silencioso, el enmarañado bosque chileno... Se hunden los pies en el follaje muerto, crepitó una rama quebradiza, los gigantescos raulíes levantan su encrespada estatura, un pájaro de la selva fría cruza, aletea, se detiene entre los sombríos ramajes. Y luego desde su escondite suena como un oboe... Me entra por las narices hasta el alma el aroma salvaje del laurel, el aroma oscuro del boldo...
El ciprés de las Guaitecas intercepta mi paso... Es un mundo vertical: una nación de pájaros, una muchedumbre de hojas... Tropiezo en una piedra, escarbo la cavidad descubierta, una inmensa araña de cabellera roja me mira con ojos fijos, inmóvil, grande como un cangrejo... Un cárabo dorado me lanza su emanación mefítica, mientras desaparece como un relámpago su radiante arco iris... Al pasar cruzo un bosque de helechos mucho más alto que mi persona: se me dejan caer en la cara sesenta lágrimas desde sus verdes ojos fríos, y detrás de mí quedan por mucho tiempo temblando sus abanicos...


Un tronco podrido: qué tesoro!... Hongos negros y azules le han dado orejas, rojas plantas parásitas lo han colmado de rubíes, otras plantas perezosas le han prestado sus barbas y brota, veloz, una culebra desde sus entrañas podridas, como una emanación, como que al tronco muerto se le escapara el alma... Más lejos cada árbol se separó de sus semejantes... Se yerguen sobre la alfombra de la selva secreta, y cada uno de los follajes, lineal, encrespado, ramoso, lanceolado, tiene un estilo diferente, como cortado por una tijera de movimientos infinitos...

Una barranca: abajo el agua transparente se desliza sobre el granito y el jaspe... Vuela una mariposa pura como un limón, danzando entre el agua y la luz... A mi lado me saludan con sus cabecitas amarillas las infinitas calceolarias... En la altura, como gotas arteriales de la selva mágica se cimbran los copihues rojos (Lapageria rosea)... El copihue rojo es la flor de la sangre, el copihue blanco es la flor de la nieve...



En un temblor de hojas atravesó el silencio la velocidad de un zorro, pero el silencio es la ley de estos follajes... Apenas el grito lejano de un animal confuso... La intersección penetrante de un pájaro escondido... El universo vegetal susurra apenas hasta que una tempestad ponga en acción toda la música terrestre.
Quién no conoce el bosque chileno, no conoce este planeta. De aquellas tierras, de aquel barro, de aquel silencio, he salido yo a andar, a cantar por el mundo.
Pablo Neruda
Confieso que he vivido.

FLORA REGIONAL

Nombre común:
Belloto del Norte
Nombre científico:
Beilschmiedia miersii (Gay) Kosterm.
Familia:
Lauraceae

Hábito del belloto del norte, Beilschmiedia miersii, con detalle del tronco y la corteza.

Follaje, tronco y ramas de la copa de Beilschmiedia miersii, el belloto del norte.



Detalle de frutos en formación de Belloto del norte, Beilschmiedia miersii.

Detalle de flores del Belloto del norte (Beilshmiedia miersii).

Frutos maduros de Beilshmiedia miersii

Semilla de Beilshmiedia miersii en proceso de germinación



Drimys Winteri, la bella india Selk’nam
Patricio Manns


... “La memoria y la capacidad de autocontrol de un chamán son netamente superiores al promedio de los otros individuos de una colectividad... pueden practicar la ascensión, la levitación, el vuelo mágico, la invisibilidad, la desaparición...estas técnicas son precristianas... el Hombre Primordial, que vivía en otro tiempo, no conocía ni la muerte, ni el sufrimiento ni el trabajo...tras una gran catástrofe, las comunicaciones entre el Cielo y la Tierra fueron interrumpidas...entonces el hombre recibió su condición actual, que está constituida por su temporalidad, su sufrimiento y su muerte.(”El Corazón A Contraluz”, Pág. 240-241)


Drimys Winteri, la bella india Selk’nam, que medía un metro ochenta, tenía el pelo blanco desde los trece años, y dominaba cuatro lenguas europeas y cuatro lenguas indias. Ella era chamana, vivía desnuda, marchaba sobre el fuego, trepaba por el chorro de las cascadas, imitaba el lenguaje de los delfines, podía aparecer y desaparecer, y tenía una muy personal concepción del universo. Los misioneros bautizaron así a la joven por ser el nombre de la 'magnolia salvaje' de Tierra del Fuego, el Canelo. La bella Drymis vivió tres años junto a Popper y la obra de Patricio Manns plasma dicha relación.

Canción de las piedras flotantes.

Tanto tiempo llevaban los Selk'nam en el Onasín, que cantaban en su lengua canciones de raro contenido. Se trataba de músicas y textos que escapaban al conocimiento, y aun, al análisis del más pertrechado de los hombres. Esto fue así antes que nada, porque el conocimiento y el análisis ni siquiera sospechaban la posibilidad de aquellas canciones, y, en consecuencia, la emoción o las experiencias que les dieron vida.

En alguna oportunidad, Winteri se esforzó por atraer la atención de Iuliu hacia la obsesión de sus cantos extraños, que ella pugnaba por hacerle escuchar. Sin embargo, el devastador se resistía tenazmente. Al parecer, por su sangre no navegaba ningún soplo de música, y personalmente, él mismo se mostraba incapaz de articular una sola nota. Desde el punto de vista de la música, "El Páramo" fue un páramo, con una breve y dramática excepción.

Pero más tarde, en otro esfuerzo, Drimys Winteri tradujo ciertos textos antiguos. Uno describía, por ejemplo, la destreza y la conmoción del Chamán en el acto de varar una ballena, que era la forma más práctica de alimentar a los Selk'nam en tiempos de hambruna. Otro hablaba de la paulatina fuga del hielo hacia el sur, lo que los geólogos modernos conocen con el nombre de desglaciación. Este fenómeno era descrito en la canción como si el cantor lo hubiera presenciado. Un tercer texto abordaba la salvaje visión de tierras que surgían del mar para formar cordilleras, islas o promontorios. La quintaesencia de lo sorprendente lo constituía el de aquella que Drimys conocía mejor o tal vez amaba más. Se evocaba en el texto una muy antigua primavera que habría despuntado en el sur del sur, sobre el país de los hielos eternos.

En los hielos eternos del sur se sitúa la Antártida, por lo cual cabe colegir que la canción describía otro remoto período de tiempo, probablemente aquel que sigue a la glaciación conocida como de Würm. Comenzaba extasiándose ante la subida de las aguas marinas, pero también la emergencia de tierras, poco antes cubiertas por coronas de hielo.

Luego describía el "puente de tierra" que unió las postrimerías rocosas continentales -el grupo de las Islas Wollaston, donde se encuentra el Cabo de Hornos-, con "el lugar o el país de las piedras que flotan", es decir los témpanos antárticos. Probablemente el análisis de estos poemas hubiera sorprendido de mal modo al rumano, pues, sobre todo en sus conferencias y escritos, rara vez aceptó situar a los Selk'nam siquiera en la periferia de la comunidad humana. Cuando lo hizo, ello fue producto de un cálculo destinado a mejorar su imagen pública ante la cofradía intelectual argentina, tras su primera disertación, donde, con abundancia de detalles describió su primera matanza Selk'nam, apoyando sus asertos en dos fotografías. Para él, fueron salvajes que necesariamente debían desaparecer, en aras del progreso, o ser asimilados y controlados por las Misiones Salesianas y Anglicanas de Tierra del Fuego.

Sin embargo, un día que Julio Popper, desnudo, tomaba el sol en la playa de Fata Morgana, y Drimys Winteri escarbaba dulcemente los vellos de su vientre, ella cantó. Primero suave, gutural, con la entrecortada asimetría de la sintaxis Selk'nam, que va produciendo en el decurso del hablar o del cantar, ciertos espacios de silencio de distinta duración, por lo cual el oído recoge una síncopa extremadamente audaz, una forma de síncopa que lleva en sí misma la ruptura de otra síncopa. Por la canción de Drimys pasaron las extensas piedras flotantes. Plantando una tienda en la superficie lisa de la más ancha de todas ellas, su milenaria familia habría regresado navegando desde el extremísimo sur.

Encima de la gigantesca barca de hielo cruzaron pájaros que huían hacia el Polo porque allá el sol había cobrado la soberbia del fuego. En la cubierta, de un intenso verde transparente, caían albacoras retorciéndose y crecían algas comestibles. La lluvia era tibia y potable. Después de cruzar la montaña roja de Kuanip -hoy llamada Monte Haberton- los Selk'nam que venían del Círculo Polar Antártico, desembarcaron. Sus pies hollaban ahora el renacido espacio de la vieja aventuranza y la nueva ruta abierta por las tierras emergentes que formaban un camino hasta el fin del mundo y aún más allá. Poco a poco las palabras se cubrieron de flores que crecieron en las hondonadas lentamente liberadas de las garras del hielo, flores que se inventaron a sí mismas, carentes de memoria genética.

"-Qué cantas?- balbucía el pálido jinete, derribado sobre la piel de huanaco por un golpe de sol, pero sin escuchar, sin querer saberlo realmente, apenas tumbado contra la intensa superficie bruñida de Fata Morgana, ese múltiple espejo de arena endurecida en que los pájaros parecían volar por encima y por debajo. Drimys Winteri contenía el áspero misterio de su canto y decía que su padre recibió esa canción del suyo, aquél del suyo, y así, en infinita sucesión de lenguas y de tiempo, la canción se había posado en sus labios como en una jaula, y ella había aprendido a guardar ese bello pájaro enigmático, porque venía de tan lejos que ningún idioma lograría describir jamás el punto en que levantó vuelo: ese punto era probablemente el revés de la eternidad.

Al comienzo, proseguía, la canción fue visible, pero con los milenios, la imaginación de las sucesivas generaciones que la entonaban se cegó, y ella se transmutó en enigma, enigma que nadie desamarraría ya. "-Qué enigma?- balbuceaba el dormido cazador de los restos de la raza Selk'nam. Y Drimys Winteri repitiendo que el enigma era la canción de las piedras flotantes, del largo puente de piedra que llevaba al fin del mundo, y un poco más allá, al comienzo del mundo, de las flores de corolas anchas y perfume frondoso que el hielo había amarrado con tenaces púas de alambre en un muy espeso punto del pasado, allá donde ni siquiera en barco podía llegarse, ni siquiera a caballo, ni siquiera en pájaro.

Apenas con los ojos cerrados, continuaba cantando esa canción que fluía derecho del ombligo de la memoria Selk'nam, la memoria colectiva de la raza extinguiéndose. Porque, preguntaba ella, sabes tú de dónde vinieron los Selk'nam si ya poblaban el Onasín cuando Bucarest era apenas un pedazo de selva, si Berlín se hallaba durmiendo increado debajo de la tierra, y París continuaba siendo apenas una milenaria posibilidad del futuro? Y Roma una modesta cantera de piedra sin estirar ni volcar ni agrupar ni pulir? Y Atenas un lupanar olímpico donde fornicaban y se mataban exclusivamente los dioses?

Pero Julio Popper, aberrante y limitado coleccionista de espacios vacíos y patrañas inutilizables, desoyó el llamado del canto, sólo escuchó la música de los dedos jóvenes hurgando en el ensortijado matorral de su pubis, en las inmediaciones de su renuente sembrador de muchedumbres, discreto y lacio, ignorante y ausente. Apenas percibió también la música del mar, el bramido del sol descascarando su piel, el pausado paso de la brisa, el agorero graznido de los cormoranes de mediatarde, el rugido caliente de los leones marinos. Una revelación jamás oída, un secreto que solamente puede revelarse cada diez milenios por sí mismo, una espléndida conseja de tal magnitud que ninguna biblioteca podría contenerla entera, y cuyo conocimiento hubiera bastado para justificar todas sus tropelías cometidas en Tierra del Fuego, acababa de cruzar junto a su cuerpo, y él no la escuchó, él no la vio, había bajado los brazos, había resblandecido el acecho, porque, contra su costumbre, dejó que sus ojos se cerraran en descampado, y que el más antiguo de los cantos terrestres pasara junto a su oído y se perdiera para siempre, recóndito e irrecuperable, porque se lo había tragado la oscuridad del sueño."

Patricio Manns
Fragmento de "El Corazón a Contraluz"

GALAXIAS


Dusty Spiral Galaxy NGC 4414

Galaxy NGC 1512 in Visible Light

Galaxy Triplet Arp 274

The Tadpole Galaxy Distorted Victim of Cosmic Collision

Hubble GALEX Spitzer Composite Image of M81

PALMA CHILENA

Nombre científico: Jubaea chilensis (Mol.) Baillon

Nombre común: Palma chilena, Palma de coquitos, Palma de miel.

Distribución y Hábitat: La palma chilena habita en la actualidad únicamente en ciertos valles de la zona central, que son relictuales de una distribución antigua más amplia, entre la Provincia de Choapa (Región de Coquimbo) por el norte hasta la Provincia de Curico (Región del Maule) por el sur.
Los bosques más importantes de Jubaea chilensis, también conocidos como "Palmares", son los de Ocoa (Región de Valparaíso, Parque Nacional La Campana) y los de Cocalán (Región del Libertador B. O'higgins).
En estos bosques relictuales, la Palma Chilena convive con especies de los bosques esclerófilo, es decir, junto a quillay, peumo, espino o boldo en sectores de ladera, mientras que en sectores más cercanos a esteros o sectores de quebrada, puede asociarse junto a lingue, canelo o patagua.



Tronco de Jubaea chilensis

Características: La palma chilena es un árbol que puede superar unos 15 m de altura.
Presenta un tronco liso y opaco con un patrón de textura regular correspondiente a las marcas que han dejado las hojas al desprenderse, tal como se puede apreciar en las fotografías.
Sus hojas son de gran envergadura de unos 2 a 3 m de largo, plumosas.

Las flores se desarrollan en grandes inflorescencias protegidas por una valva leñosa de alrededor de 1,5 m de largo. Al fructificar, estos frutos adquieren una tonalidad amarilla y crecen hasta unos 4 cm. de largo, como se aprecia en fotografías adjuntas.

La palma chilena es una especie muy longeva, los ejemplares adultos pueden vivir hasta 400 años.

Usos: La Palma chilena se emplea tradicionalmente en la fabricación de la llamada "miel de palma" que consiste en un preparado de la savia de la palma, con una alta concentración de azúcares.
Las semillas o coquitos de palma son comestibles y empleados en confitería.

Su uso como especie ornamental, es sin duda de gran importancia, dada su forma de gran belleza, razones por las cuales se le ha empleado desde el tiempo de la colonia con estos fines, al igual que en importantes jardines del mundo.



Detalle de las hojas de la Palma chilena con valvas frutales

Palmar en Región de Valparaíso




Frutos de Palma chilena (Jubaea chilensis), en cuyo interior está la semilla o Coquito de Palma

Distribución de Jubaea chilensis o Palma Chilena, en rojo.
Los puntos principales corresponden al Palmar de Ocoa (Región de Valparaíso) y Palmar de Cocalán (Región del Libertador B. O´higgins)

FLORA DE NUESTRO PAIS


El copihue rojo


El copihue rojo carece de aroma y su estructura es una campana alargada. Se da en colores: rojo, rosado, blanco, y también los hay morados, amarillos, cremas, salmón, blancos, con borde rojo y jaspeados.
Por su color rojo, que más abunda, y la manera en que se descuelga, lo llaman Largo Suspiro, pregón del dolor indígena.

Esta flor nació cuando los mocetones partían a la lucha y pasaban los días, las semanas y los meses sin volver a las reducciones.
En esta espera las jóvenes indias trepaban a los árboles gigantes para alcanzar altura y divisar a los sobrevivientes de la refriega, y descubrían humo y muerte.
Entonces descendían llorando, mojando las hojas y estas lágrimas se convirtieron en flor de sangre, que florece para recordar al indio que luchaba hasta morir.

Oreste Plath
Geografía del mito y la leyenda chilenos

GALAXIAS


Interacting Galaxy Pair Arp 87

Spiral Galaxy M100

Spiral Galaxy NGC 4639

The Majestic Sombrero Galaxy (M104)

The Whirlpool Galaxy (M51) and Companion Galaxy