miércoles, 11 de marzo de 2009








La campana de oro hundida en el río Valdivia

a) Los indios al incautarse del oro en los malones, lo lanzaban a lo más profundo del río con otras muchas joyas de valor inútil para ellos, ya que este metal no les atraía porque le recordaba tan duros trabajos como sufrimientos.
Mucho oro se volcó en las primeras iglesias ricas y opulentas de esta ciudad. Una de las campanas de oro de ellas fue arrojada al río y se encuentra sumergida frente a la isla Teja y son muchos los que la oyen sonar.
b) Una campana de oro está en lo profundo del río Valdivia, frente a la isla Teja, que recuerda una tragedia que pudo suceder durante la destrucción de la ciudad por los indígenas en 1599 o en un incendio acaecido en 1910.
La campana de la iglesia profanada por los indios o las llamas, yace en el fondo del río y sus lúgubres sones se dejan oír en las noches tempestuosas, las tañen los dedos descarnados del fraile que aún la cuida.
c) Un hombre, atraído por los mágicos sones de la campana de oro, dio en situarse todas las tardes, a la puesta del sol, en el sitio donde se le supone ubicada. Al proceder así, lo llevaba la idea de oír mejor los sones de la campana, y si era posible, apoderarse de ella con el propósito de convertirse en hombre rico de la noche a la mañana.
d) Siempre salvé esa parte con toda felicidad. Y muchas veces, a la entrada del sol, llegaban a mis oídos, con toda claridad, los sones de esa campana que tiene que ser de oro por la infinita dulzura de su tono.
e) En las tardes de verano es posible escucharla, a eso de la hora de la oración. Cuando en el río se hace un silencio enorme y solemne, se oyen los sones de una música extraña y dulce. Es la campana de oro que llama a recogimiento a los pobladores misteriosos de la ciudad hundida.
Provincia de Valdivia
(Versión de Oreste Plath)

Pichi Juan

Pichi Juan es un famoso talador indio de mediana estatura, de tez morena y labios gruesos, de pelo negro y de ojos brillantes; brillaban ansiosos de paisajes. Extraordinariamente listo, tal cual el puma.
Conoce todos los vericuetos del bosque y siempre está pronto para sacar de apuros. Muchas veces arrebata vidas a la turbulencia de los ríos.
Pichi Juan, figura de las tierras australes, orienta a los colonos y les descubre los misterios de la selva; es el indio-guía, amigo de quienes llegan por los días del año 1850 a destacar ciudades.
Vicente Pérez Rosales, Jefe de la Colonización, se da cuenta que este indio vale, que sirve para sus planes de encontrar terrenos y suelos fértiles, y lo invita a integrar una caravana de exploración.
Se internan en el bosque, en el que no se puede leer una carta bajo su sombra, pero guiados por Pichi Juan no hay peligro de extraviarse ni menos morirse de hambre, porque Pichi Juan sabe extraer la miel de los árboles y servírsela con avellanas, cazar, pescar en los pequeños riachuelos, husmear de lejos al huillín o al puma. Enseña a valerse de la selva para subsistir.
Llegan a un lago, no hay embarcaciones para recorrerlo y Pichi Juan hace una canoa de un tronco carcomido. Arriban a pequeñas islas y en una de ellas los coge una tormenta haciendo imposible el regreso o retardándolo. Sin amparo bajo la lluvia, Pichi Juan hace mantas de hojas de nalca o pangui y pasan la noche.
Descubren el bosque milenario en gran escala, pero éste impide el camino hacia el progreso. De vuelta a Valdivia Pérez Rosales ofrece a Pichi Juan treinta pagas, treinta pesos, para que incendie los bosques que median entre Chan Chan y la cordillera.
Las llamas devoran leguas y durante un mes el sol se oscurece al horizonte. Más de una vez Pichi Juan, sitiado por las llamas, encuentra su asilo en un carcomido coigüe. La muerte del bosque ofrece a los primeros colonos campos planos, virginales y arables.
Y Pichi Juan, hijo de la naturaleza bravía, se incorpora a la extraordinaria perseverancia de los colonizadores germanos.
Pichi Juan fue dejado al margen por las ciudades, no se oye hablar más de él ni se sabe la fecha de su muerte.
Valdivia, Osorno y Llanquihue lo cuentan en su historia. Y en los márgenes del lago Llanquihue, en el lugar denominado Los Riscos, un cerro lleva su nombre.
Provincia de Valdivia
(Versión de Oreste Plath)

El copihue rojo

El copihue rojo carece de aroma y su estructura es una campana alargada. Se da en colores: rojo, rosado, blanco y también los hay morados, amarillos, cremas, salmón, blancos, con borde rojo y jaspeados.
Por su color rojo, que más abunda, y la manera en que se descuelga, lo llaman Largo Suspiro, pregón del dolor indígena.
Esta flor nació cuando los mocetones partían a la lucha y pasaban los días, las semanas y los meses sin volver a las reducciones.
En esta espera las jóvenes indias trepaban a los árboles gigantes para alcanzar altura y divisar a los sobrevivientes de la refriega, y descubrían humo y muerte. Entonces descendían llorando, mojando las hojas y estas lágrimas se convirtieron en flor de sangre, que florece para recordar al indio que luchaba hasta morir.
Provincia de Cautín(Versión de Oreste Plath)

..la realidad y la imaginación ante tus ojos..





..una trilogía: espacio, flores y tradición...


La parra del Diablo
(Folclor chileno)

En tierras de Alhué habría nacido o aparecido un parrón hace más de doscientos años. Se le llama la Parra del Diablo porque antes fue un hombre, al que se transformó en parra y muchos ven la forma de un cristiano con sus brazos extendidos.
Esta vid longeva ocupa más de 400 m2. En la actualidad, tiene un tronco oblicuo carcomido, de más de dos metros de periferia y de los sarmientos que tocaron tierra se han elevado otros que forman nuevos emparrados, lo cual le añade un aspecto de caverna.
Alhué
(Versión de Oreste Plath)

La cascada El Velo de la Novia

En Peulla, por entre el verdor de una naturaleza lujuriante y desde gran altura, se despeña una hermosa cascada que impresiona como si fuese un velo, lo que ha determinado que se le llame Cascada El Velo de la Novia.
Los enamorados que llegan hasta aquí, deben beber tres sorbos de agua, con fe y esperanza, si quieren cambiar el idilio por el matrimonio.
Provincia de Llanquihue
(Versión de Oreste Plath)

Leña Verde

Ventura Sabroso era un hombre simple que se conoció en la ciudad de Osorno, bajo el remoquete de Leña Verde. Era amigo de los niños y estos se entretenían con las historias que éste les contaba. Su vida giraba en torno de su caballo zaino, el perro Rempuja y su novia Rosa Tengo.
Se ganaba la vida cumpliendo encargos dentro de la región y cuando llega con su respuesta o compra se anunciaba tocando un cuerno a la puerta de sus mandantes.
Se veía con su novia Rosa Tengo en el fondo del lago Puyehue.
Un día cualquiera anunció que se iría del pueblo, porque su novia había sido llevada por sus padres a Laguna Fría. Y una tarde de invierno preparó la partida. Se le aconsejó que no fuera, que esperara el verano. No hizo caso de los consejos y montado en su caballo zaino emprendió el viaje acompañado de su perro Rempuja.
Pasó el invierno y comenzaban los deshielos cuando se encontró a Leña Verde congelado y, junto a él, su perro Rempuja, que parecía había buscado calor al lado del amo.
Provincia de Osorno
(Versión de Oreste Plath)


...bellezas que nos hacen pensar en la vida....




Geografía del mito y la leyenda chilenos

La flor del hielo.

En ciertas cumbres de la cordillera, entre los hielos eternos, crece una curiosa flor que los ovejeros buscan como trofeo para sus mujeres o novias. Una campesina antes de aceptar en matrimonio a un joven ovejero, le puso como condición que le trajera la flor, como prueba de su cariño. El joven fue en busca de la flor, pero no regresó, murió en la empresa. Desde entonces, las mujeres no permiten que sus seres queridos vayan en busca de esta flor.
Provincia de Magallanes
(Versión de Oreste Plath)

La cascada de la Virgen.

Es una cascada que es fiel representación de una virgen con su manto que todos ven con ojos azorados.
Otros con ojos afanosos descubren capiteles de claustros y de iglesias; y admiran la policromía de los vidrios de los ventanales.
Provincia de Aysén
(Versión de Oreste Plath)

Cómo nació la papa
La papa cultivada en la isla por los indígenas antes de la conquista española nació cuando un rey indio quiso sorprender el amor de dos dioses. Fue castigado, hundido bajo tierra. Como símbolo y anatema de su morbosa curiosidad, le crecieron miles de ojos ciegos.
Para que se den las papas grandes y abundantes, se recurre a unas piedras que existen en la isla, llamadas nillahuinllin, que se restregan en el agua que las riega.
La quepuca, es otra piedra caliza cuyas raspaduras, fecundan los terrenos. Dicha piedra es raspada o frotada por personas conocidas como brujos o curiosos. Cuando el papal comienza a fructificar, se le ofrece a la quepuca flores de la papa, las cuales son quemadas antes de la salida del sol.
Para malograr una cosecha de papas, se saca una del plantío y se arroja al río, cuidando de poner en el lugar una piedra.
Provincia de Chiloé
(Versión de Oreste Plath)

...distintas formaciones con los mismos elementos bases...




...belleza en ambos universos..